Como el ciervo al agua va,
vamos hacia Ti, Señor,
pues de ti (te nemos)
sed Fuente del eterno amor.
(Cami namos) hacia
ti con alegres cánticos;
hoy venimos a tu altar,
para amarte más, Señor.
Quien escucha mi gemir dice:
¿dónde está tu Dios? El Señor se
(en cuentra) aquí en la voz de
júbilo. Ya mi llanto ha
Е de cesar; el Señor es
Salvador, Cuando tenga
Е que sufrir, en ti pensaré,
Señor.
Gloria al Padre (eterno),
Gloria al Hijo Redentor, Gloria al
(Es píri tu) que nos une en
el amor.
Ven, Señor. (¡Ma ranathá!)
Amén. Aleluya.
(2v)