Intro:
Siento tu mano fría
correr despacio sobre mi piel
y tu pecho en mi pecho, tu desnudez
y olvido reproches que imagine.
Vente conmigo al huerto
que están las rosas queriendo ver
la promesa que has roto para volver
y así creer lo que les conte.
Dije que te quería
como a nada en el mundo
que seguía tus pasos tu caminar
como un lobo en celo desde mi hogar
con la puerta abierta de par en par, de par en par..
Y que tenía en penumbra nuestro rincón en aquel salón
con dos cubiertos y mi canción
y con tus flores.. en el jarrón...
Siento tu mano tibia
que palmo a palmo besa mi piel
y tus brazos se enredan hoy como ayer
en este nuevo día vuelvo a creer...
Vente conmigo al puerto
que hay una barca en el malecón
con tu nombre pintado secando al sol
con mi nombre grabado junto al timón...
Sabes que te quería... como a nada en el mundo.
Que seguía tus pasos tu caminar
como un lobo en celo desde mi hogar
con la puerta abierta de par en par, de par en par
Y que tenía en penumbra nuestro rincón en aquel salón
con dos cubiertos y mi canción,
y con tus flores en el jarrón...
Quiero abrazarte tanto
con mis sentidos con tanto amor
que no haya más sonido que el de mi voz
y mi cuerpo en el tuyo a continuación...
Y andaré la tierra
como un romero buscando a Dios
y tendrás mi regazo mi comprensión
y una casa pequeña para los dos...
Sabes que te quiero... como a nada en el mundo
que seguiré tus pasos tu caminar
como un lobo en celo desde mi hogar
con la puerta abierta de par en par, de par en par
Y que tendré en penumbra nuestro rincón
en aquel salón,
con dos cubiertos y mi canción
y con tus flores... en el jarrón...