Una niña triste en el espejo
Me mira prydente y no quiere hablar
Hay un monstro gris en la cocina
Que lo rompe todo que no para de gritar
Tengo una mano en el cuello que con sutileza
Me impide respirar
Una venda me tapa lis ojos
Puedo oler el miedo y se acerca
Tengo un nudo en las cuerdas que ensucia mi voz al cantar
Tengo una culpa que me aprieta
Se posa en mis hombros y me cuesta andar
[Estribillo]
Pero dibujé una puerta violeta en la pared
Y al entrar me liberé
Como se despliega la vela de un barco
Desperté en un prado verde muy lejos de aquí
Corrí, grité, reí
Sé lo que no quiero, ahora estoy a salvo